Home / Memory Aids / Recursos en español / Consejos para la memorización

Consejos para la memorización

De acuerdo a los psicólogos educativos, el mejor momento para estudiar para la mayoría de personas es temprano por la mañana, entre las 7:00 y las 9:00 a.m. Después de una noche de descanso y un buen desayuno, estamos alertas mentalmente y es más probable que recordemos lo que aprendamos. La mejor manera de memorizar es a través de la repetición. No hay sustituto para repasar un versículo repetidamente. Sin embargo, las técnicas de memorización específicas pueden variar de un rango de edad a otro. Hemos encontrado que las siguientes ideas son útiles.

Consejos para niños pequeños

La memorización por repetición funciona bien cuando se les enseñan versículos a niños pequeños:

  • Diga la cita bíblica: Primero, pronuncie la cita bíblica claramente (en ocasiones, los niños pequeños entienden “dirección bíblica” mejor que “cita bíblica”). Luego, pídale al niño repetir la cita después de usted. (ej. Salmo 23:1)
  • Repita el pasaje en porciones: Diga el pasaje en varias porciones pequeñas, repitiendo cada porción. Repita todas las porciones al final.
  • Repita la cita bíblica nuevamente.
  • Repase el pasaje varias veces más, alargando las porciones cada vez que lo repita.
  • Discuta el pasaje. Después que el pasaje ha sido memorizado (usualmente 3-4 repeticiones), es bueno analizarlo. Discuta el significado de palabras desconocidas. Parafrasee el pasaje e intente ayudar al niño a descubrir cómo el pasaje se aplica a su vida.

Consejos para niños mayores

Para los niños mayores que aún no han desarrollado el hábito de la memorización, podría considerar los siguientes pasos:
1. LEA el pasaje.
2. ENTIENDA el pasaje.

  • Contexto: Busque el contexto del pasaje en la Biblia.
  • Parafrasee: Pídale al niño que diga o escriba el pasaje en sus propias palabras.
  • La palabra más importante: Pídale al niño que le diga cuál es la palabra que él piensa es la más importante y por qué piensa eso. Luego, haga usted lo mismo.
  • Explique: Pídale al niño que lea el pasaje en silencio y que le explique lo que significa. Luego, haga usted lo mismo.
  • Aplique: Pídale al niño que le explique lo que debería saber, sentir y hacer un cristiano en respuesta al versículo o a los versículos. Discutan cómo esto se aplica a él personalmente.
  • Ilustre: Pídale al niño que ilustre el versículo haciendo un dibujo.
  • Pantomima: Pídale al niño que dramatice el pasaje o que dramatice una situación en la que podría aplicarse.

3. APRENDA el pasaje. Saber lo que el versículo significa y cómo aplicarlo prepara al niño para memorizarlo. Hay varias maneras de memorizar una sección de las Escrituras:

  • Lea el versículo completamente varias veces.
  • Escriba el versículo en un cuaderno.
  • Repita el versículo una porción a la vez. Repita una porción varias veces. Añada otra sección hasta que pueda decir el versículo entero. Siempre repáselo antes de irse a dormir.
  • Algunos juegos pueden ayudarle:
    • Añada una palabra: el niño dice la primera palabra del pasaje, luego usted dice la siguiente, el niño dice la tercera palabra y así sucesivamente.
    • Rompecabezas: haga un rompecabezas y coloca cada palabra del pasaje en una pieza. Mezcle las piezas y pídale al niño armar el rompecabezas.
    • Borre una palabra: escriba el pasaje en una pizarra de tiza o en un pedazo de papel y borre una palabra. Pídale al niño repetir el pasaje. Continúe borrando palabras y repitiendo el pasaje hasta que haya borrado todas las palabras y el niño pueda decir el pasaje de memoria.
    • Mezcle las tarjetas: escriba cada palabra en una tarjeta. Mezcle las tarjetas y colóquelas boca arriba sobre una mesa. Pídale al niño que las coloque en el orden correcto.
  • Música: cree una tonada para el versículo.
  • Lenguaje de señas: Aprenda el verso en lenguaje de señas (o crea sus propios movimientos para ilustrar el versículo).
  • Pídale al niño que escriba el versículo en un cuaderno y que coloque la fecha de ese día en la página. Luego, dele una lista de maneras prácticas en las que puede poner el versículo por obra.
  • Cada vez que ponga el versículo por obra, pídale que escriba un breve resumen de ello y que coloque la fecha en la que esto ocurrió. (Esto le mostrará la fidelidad de Dios al ayudarnos a vivir de acuerdo a Su Palabra.)
  • Si el niño pierde la oportunidad de usar el pasaje, ayúdele a ver cómo un versículo memorizado pudo haber sido aplicado en una situación en particular.

 

4. IMPLEMENTE el pasaje. Una vez que el niño sepa lo que el pasaje significa, necesita aprender a ponerlo en práctica.

5. RECOMPENSE Cuando su hijo pueda decir el pasaje confiadamente y explicar su significado, puede recibir una recompensa que haya acordado con usted. Al principio, las recompensas deberían ser pequeñas y fáciles de conseguir para asegurar el éxito. Gradualmente, las recompensas deberían ser más difíciles de obtener.

Cuando les ayude a los niños a memorizar las Escrituras, evite actividades distractoras o triviales como ver quién puede decir el pasaje con la mayor cantidad de malvaviscos en su boca o mientras salta en un pie. Estas actividades trivializan la Palabra de Dios. También interrumpen el proceso de aprendizaje. Es muy probable que el niño recuerde la actividad más que el versículo. Si la actividad no fortalece la conexión que los niños hacen con el pasaje, probablemente no debería usarse.

También, planear estas actividades tiende a tomar mucho tiempo y “creatividad”, de manera que es fácil perder el ánimo y dejar de memorizar. Tener una rutina sencilla provee mayor continuidad y también crea hábitos de memorización.

Consejos para la memorización (PDF Descargar)

Aprenda más